Bill Shankly,“The man who made the people happy"
💫Nace de una Estrella
La
historia de un personaje suele comenzar en el lugar y la fecha de nacimiento
del mismo, dos datos que marcan el inicio vital de una persona. Para la
astrología el mes de nacimiento, la posición de las estrellas e incluso la
estación en la cual nació la persona tiene una influencia sobre su
personalidad, salud y profesión, es decir, su destino. Entonces,
William “Bill” Shankly fue ese mes, fue esa estrella e incluso esa estación que
cambió el destino de una ciudad entera.Transportate a septiembre de 1913 y situate en Glenbuck, Escocia, justo al sur de Glasgow, en un pequeño poblado minero rodeado de un paraíso natural lleno de hermosas praderas y montañas. Ese mes, nace William Shankly, dentro de una familia de 10 hijos y con una fuerte ideología socialista. El pequeño Bill quien era el menor de los varones decidiría abandonar los estudios a sus 14 años para empezar a trabajar en la mina de carbón del pueblo, donde posteriormente jugaría partidos de recreo entre los trabajadores.
Se puede decir que éste fue el punto de inflexión en su vida, el momento donde este joven escocés de carácter fuerte y una lengua afilada cambiaría su destino, se alejaría de las minas de carbón para conocer su amor por el fútbol y las aventuras que este le traería. No tardo mucho en darse cuenta que podría vivir del deporte y tras ser animado por su tío, quién llego a ser profesional, decidió probar suerte en el equipo local. Bill Shankly quien jugaba de carrilero derecho y era reconocido por tener un buen pie y gran valentía logró destacar con suma rapidez, y en julio de 1932 seria contratado por el Carlise United.

La carrera del pequeño William despegó con premura y tan solo año y medio después de su llegada al balompié profesional sería fichado por el Preston North End de Inglaterra, donde conseguiría ser llamado con la selección absoluta de Escocia. Lastimosamente para Bill estallaría un conflicto armado que marcó los libros de la historia, la II Guerra Mundial tocaba a las puertas de Inglaterra obligando a suspender el deporte profesional en Reino Unido. La carrera profesional de Shankly desaparecería como una estrella fugaz en el cielo, aunque nuestro joven William se mantuviera ligado al fútbol jugando una serie de amistosos con distintos equipos, hasta que finalmente se vio obligado a colgar los botines en 1946 a sus 33 años.
Pero los años de guerra no trataron tan mal a
Bill, durante ellos conoció a Agnes Wren Fisher, quien en 1944 se convertiría
en su esposa y lo acompañaría toda la vida. Agnes o “Nessie” como le llamada Bill era una mujer peculiar, amaba tanto a
su esposo como su esposo amaba el fútbol, era una mujer serena y educada, con
el increíble don de la paciencia, un don
que resultaba ser vital para mantener una relación con un hombre que vivía por
y para el fútbol. Para darnos cuentas
solo basta con recordar una de sus afamadas frases:
"Por supuesto que no llevé a mi mujer a ver al Rochdale como regalo de aniversario de bodas. Era su cumpleaños. ¿Pero es que creen que se me habría ocurrido casarme en plena temporada de fútbol? Además, no era más que un partido de los suplentes del Rochdale".
Aun así habiéndose casado y finalizado su carrera como jugador profesional, el bueno de Bill seguía manteniendo un ferviente amor por el fútbol y este no me le permitía mantenerse alejado de los campos, con tan solo 36 años comenzaría su carrera de entrenador con el club que le convirtió en jugador profesional, el Carlise United, pero Bill tenía un carácter fuerte y provocador que le generaría continuos desencuentros con la directiva hasta que finalmente tras dos años dejaría el club que lo vio nacer como jugador y entrenador.
Este muchacho joven, lleno de vitalidad y con una personalidad desafiante era un amante de las causas perdidas y apenas salió del Carlise United tomo el cargo del Grimsby Town, un pequeño club que había descendido esa temporada y con el cual empezaría a mostrar sus dotes como manejador de grupos, al subir la moral de un equipo destruido anímicamente a puntos inimaginables. Pero Bill no era un tipo conformista y mucho menos fácil de tratar, su carácter fuerte y seco mas una lengua siempre afilada solía generar roces con una directiva que se negaba a invertir más en el proyecto de Shankly, siendo esta serie de desencuentros el motivo por el que finalmente Bill seria despedido.
Tras su paso por el Grimsby Town entrenaría al Workington y un año más tarde en 1955 se haría cargo del Huddersfield Town. Pero nuestro William seguía demostrando no ser una persona fácil de tratar, y como si reviviera a los fantasmas del pasado Bill tendría nuevamente roce con los directivos, ahora, de su nuevo club. Aunque esta vez seria por la tozudez de los dirigentes en querer vender a la estrella de su equipo al Manchester City por 55.000 libras, Denis Law, quien era para Bill un jugador excepcional, un fuera de serie, en su momento decidió confrontar a los directivos diciéndoles que: “si lo venden cometerán un error, pues Law algún día seria traspasado por 100.000 libras”, palabras a las cuales la directiva hizo caso omiso. Así fue como el tiempo le daría la razón a Shankly y en 1962 el Manchester United ficharía a Denis Law por 115.000 libras.
🌟Una gigante roja ha nacido
Finalmente fue en 1959 cuando William Shankly encontraría a su alma gemela, y no hablamos de Agnes, su esposa, sino del Liverpool Football Club. Todo parecía como si los planetas se hubieran alineado para que estas dos entidades se encontraran y ayudasen mutuamente, por un lado estaba un entrenador que llamaba la atención de propios y extraños pero que poseía un carácter complicado que solía generar problemas constantemente, del otro lado se encontraba un club histórico y emblemático en el peor momento de su historia. Shankly llego al Liverpool cuando este se encontraba deambulando en la segunda división durante 7 años y cuyas instalaciones estaban en una situación precaria debido a una fuerte crisis financiera que atravesaban, y así lo describió Shankly:"Si hubieras visto Anfield cuando vine, era el mayor retrete de Liverpool. Tuve que traer agua desde Oldfield Road. Costó 3.000 libras. No había agua para limpiar los baños"
Shankly y el Liverpool eran dos entidades que se encontraban perdidos en un oscuro sendero entre el fracaso y la gloria, este era su momento, ambos debían brillar para encontrar el camino correcto, ambos deseaban demostrarle al mundo que dentro de ambos aún yacía el fuego ardiente de quien desea la victoria y que sería capaz de arriesgar su propia vida con tal de obtenerla, ambos deseaban mostrarle al mundo que aun tenían esa llama que hace brillar a las estrellas.
Bill Shankly siempre rezaba que: "Si eres el primero, eres el primero. Si eres el segundo, no eres nada".
Así fue como Bill con ese gusto particular en los casos perdidos decidió ponerse manos a la obra, en su primer año dentro del Liverpool depuró el equipo dejando salir 24 jugadores y conformando una plantilla totalmente nueva, implantando una renovada filosofía. Bill que venía de una familia con una tendencia socialista creía completamente en la igualdad de un modo distinto al político, "El socialismo en el que yo creo no es política. Es una forma de vida. Es humanidad. Estoy convencido de que la única forma de vivir de verdad y de tener éxito en la vida consiste en trabajar en grupo, en un colectivo, donde todo el mundo se afane por los demás, donde todo el mundo ayude a los demás y donde todo el mundo comparta la recompensa al final de la jornada. Puede que sea pedir mucho, pero así veo yo el fútbol y la vida", y fue esta manera de pensar la que cambio a una institución que se encontraba sumergida en la miseria.
Bill reestructuró por completo la filosofía de la institución, creando nuevas costumbres como concentrar a todos los jugadores del primer equipo y las divisiones menores en la entrada de Anfield y caminar juntos hasta Melwood para entrenar, luego tras terminada la sesión regresar juntos y comer juntos. William no era una persona que huyera al trabajo, y debido a los pocos fondos del club Bill junto a su cuerpo técnico remodelaron la mayoría de las instalaciones, así como decidió reestructurar una antigua sala de almacenamiento de zapatos, convirtiéndola en su sala de estrategias, sitio que sería nombrado “The Boot Room” y que con los años se haría uno de los lugares más míticos de Anfield.
Las buenas noticias no se harían esperar, en su primer año Shankly devolvió al Liverpool a la primera división y en los años siguientes conquistaría tres ligas, dos FA Cup y una Copa de la UEFA. Sorprendentemente Bill y el Liverpool se habían compenetrado hasta tal punto que ambos eran una misma entidad, era inadmisible habar de Shankly sin mencionar al Liverpool y hablar del Liverpool sin mencionar a Shankly.
Bill Shankly siempre que se le preguntaba al respecto respondía que:
"El Liverpool nació para mí, y yo nací para el Liverpool".
Shanks como empezaron a apodarle por cariño se convirtió en el más ferviente scouser (fan del Liverpool FC) y a su vez en un fuerte detractor del histórico rival de su club, el Everton. Pero los títulos y el palmarés no son lo único que convirtieron a Shankly en la leyenda que fue, Bill esta compenetrado con cada centímetro cuadrado del Liverpool y cada ápice de historia del club, Shankly es el culpable del himno, de sus predecesores en el banquillo e incluso del uniforme.
El Liverpool anteriormente vestía de franela roja y short con medias blancas hasta que un día a Shankly se le ocurrió la idea de vestir totalmente de rojo, IanSt. John jugador del Liverpool por aquella época contaba la anécdota:
Él (Shankly) pensó que la
combinación de color podía tener un impacto psicológico -rojo de peligro, rojo
de poder-. Entró en el vestuario un día y le lanzó unos pantalones rojos a
Ronnie Yeats. “Ponte esos pantalones y veamos cómo te quedan”, dijo Shankly. “¡Jesús!,
Ronnie, estás imponente, aterrador. Parece que mides 7 pies (más de dos
metros)”. “¿Y por qué no lo hacemos todo rojo, jefe?”, sugerí. “¿Por qué no
llevar también medias rojas? Salgamos todo de rojo”. Shankly aceptó y así nació una equitación
mítica.
Más tarde Bill hablaría de su primer partido con esta indumentaria: Nuestro partido contra el Anderlecht en Anfield fue una noche de hitos. Llevábamos todo el equipaje en rojo por primera vez. Los jugadores parecían gigantes. Y jugamos como gigantes. Solíamos jugar en pantalones cortos de color blanco con rayas rojas, medias blanca con la parte de arriba de color rojo y una franja blanca en la camiseta. Pero cambiamos todo a color rojo y fue fantástico. La introducción del tono escarlata tenía un enorme efecto psicológico. Me fui a casa esa noche y le dije a Nessie:
"¿Sabes una cosa?, esta noche salí a Anfield y por primera vez había un resplandor como de fuego ardiendo"

Bill pasaría toda la temporada practicando y enseñando a sus muchachos como lograr emular lo que habían visto en aquel Ajax, incluso decidió deshacerse de varios de los jugadores que ya tenía para traer nuevos jugadores que se adaptaran mas al estilo que deseaba, Shankly era una persona tozuda y no estaría contento hasta lograr su cometido. Ese año el Liverpool no conquistó ningún título, pero al final del mismo consiguió su cometido, la insistencia de Shankly había dado resultado y su equipo ahora practicaba un futbol mucho más vistoso y entretenido. Gracias a este cambio en los 70’s el Liverpool conquisto un nuevo título de liga y una Copa UEFA, pero aun mas importante, Bill Shankly le había dado al club una identidad propia.
🌘Se apaga una estrella
Finalmente
en 1974 Bill se retira como entrenador dejando a cargo a su asistente Bob
Paisley. La decisión de Shankly fue tomada para pasar el tiempo con su familia
aunque posteriormente se arrepintiera de lo que hizo de haberlo dejado.
Resulta que Bill pensó que al retirarse la directiva le otorgaría algún puesto honorario dentro del club, pero no fue así, los directivos del Liverpool estaban celosos de amor y el clamor que Shankly levantaba en la ciudad así que decidieron apartarlo del organigrama ejecutivo club. Aun así Bill se haría un visitante asiduo de los entrenamientos del equipo, pero su presencia era demasiado notoria y un día Bob Paisley lo confrontaría pidiéndole que no volviera nunca más a los entrenamientos, pues este era ahora su equipo.
Sin importar los desplantes Bill seguía siendo un tipo especial, era una persona sociable y con una chispa que contagiaba a las personas a su alrededor, William Shankly llego a brillar tanto que se gano el amor incluso de sus rivales, es por eso que el condado de Merseyside lleva su nombre tatuado en la historia.
Bill Shankly hasta el final de sus días no dejaría de amar al fútbol y siempre que podía rezaba que:
"Hay gente que piensa que el fútbol es un asunto de vida o muerte. A mí me decepciona mucho esa actitud. Les aseguro que el fútbol es mucho, muchísimo más importante que eso”.
William
Shankly seria ingresado al hospital público de Liverpool un 26 de septiembre de
1981 tras sufrir un ataque cardiaco, luego de rechazar su ingreso a una clínica
privada para que la gente pudiera visitarlo. En todo Liverpool se realizaron misas
para pedir por su salud, pero finalmente el 29 de ese mismo mes fallecería tras
sufrir otro ataque al corazón. Los homenajes en su nombre vinieron uno tras de
otro y la noticia de su fallecimiento sacudió al mundo del deporte, ese mes de
septiembre se había perdido a una leyenda viva del deporte mundial.El club de sus amores forjaría en la entrada de Anfield unas puertas en su honor llamadas “Shankly Gates” en las cuales se lee el slogan del himno del club “You’ll never walk alone”, fue nombrado Miembro de la Orden del Imperio Británico y se erigió una estatua de bronce en su honor en Anfield Road donde se puede leer a sus pies “The man who made the people happy" (El hombre que hizo a la gente feliz). Este era William “Bill” Shankly, un cabeza dura escoses que consiguió la inmortalidad en la felicidad de un pueblo.






Comentarios
Publicar un comentario